Contaminación: ¡estáis expuestos en vuestros propios coches!

Contaminación: ¡estáis expuestos en vuestros propios coches!

Pasamos entre el 80% y 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados, donde respiramos un aire más contaminado que en el exterior. El coche no protege a sus pasajeros de la contaminación: es más, impide la evacuación de contaminantes.

Veamos los peligros que amenazan a nuestra salud.

Une sobreexposición a los contaminantes dentro del coche

La exposición a la contaminación del automóvil es, a día de hoy, un asunto preocupante.

“Detrás del volante, respiramos todos los días un cóctel muy tóxico”, decía Patrice Halimi, secretaria del ASEF (Asociación de Salud y Medio Ambiente de Francia). La Federación de Sindicatos de la Distribución Automóvil lanzaba entonces una operación de comunicación con este slogan: “El aire contenido dentro de vuestro coche es hasta 4 veces más contaminado que el aire del exterior.”

En Francia, investigadores del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica (Insem) han mejorado considerablemente nuestro conocimiento sobre este asunto.

Las pruebas que hicieron en el 2007 siguen siendo una referencia. Dotaron a un vehículo de aparatos de medida y, durante dos meses, ese coche circuló por las ciudades de Rouen y París. Las concentraciones entrantes de contaminantes han sido cuantificadas y comparadas con las reglamentaciones en vigor. Los resultados registrados demuestran que hay una sobreexposición a los contaminantes dentro del vehículo.

Lo que el estudio Insem nos dice…

– Para cada hora pasada en el coche, el umbral de la OMS en dióxido de nitrógeno (200 μg/m³ de media horaria) se ha

– Cuando hay un tráfico denso, la concentración de dióxido de nitrógeno es 10 veces superior en el interior del vehículo que en el exterior.

– Si su coche circula detrás de un camión o un coche diésel, la concentración puede ser hasta 65 veces superior al umbral definido por la OMS.

– La concentración de partículas finas es máxima en las autovías más usadas y dentro de los túneles.

– Para el benceno, la concentración promedio permanece alta, a pesar de una disminución en el consumo de gasolinas particularmente emisoras.

¿Cuáles son los riesgos para la salud y como evitarlos?

Los principales contaminantes del coche son: el dióxido de nitrógeno (NO2), las partículas finas y el benceno.

– El dióxido de nitrógeno, gas muy irritantefavorece el desarrollo de problemas respiratorios y de enfermedades cardiovasculares.

– Las partículas pueden irritar las vías respiratorias y alterar las funciones cardiorrespiratorias. Algunas partículas son cancerígenas.

– El benceno favorece el crecimiento de las leucemias.

Un artículo para saber más: los principales contaminantes del aire

Algunos gestos sencillos limitan la contaminación en el interior del coche.

– Evita en la medida de lo posible las horas puntas, los atascos y los tú

– Airea tu coche para reciclar el aire.

– No fumar dentro de tu coche.

– Corta las entradas de aire si pasas por un túnel o si estás en un atasco, especialmente detrás de un vehículo diésel o un camión.

– Limpia tu coche a menudo: aspira la alfombra y los tejidos del coche, maletero incluido.

– Equipa tu coche de un purificador de aire portátil.

El ionizador: obligatorio en los coches

La mayoría de los coches que tienen un sistema de aire acondicionado también tienen un filtro. Para la ASEF, este filtro no protege de manera eficaz, especialmente cuando hace mucho calor y que el aire acondicionado funciona a tope. Así que los purificadores integrados al coche no bastan. Es esencial instalar un ionizador de partículas dentro del coche.

Artículo interesante: ¿Que es la ionización?

¿Qué hay de los otros modos de trasporte?

Entre 2008 y 2009, el Observatorio Regional independiente del Aire de Midi-Pyrénées (Oramip, Francia) ha comparado la exposición de los contaminantes entre los diferentes modos de trasporte.

De este estudio se desprende que el conductor de coche está mucho más expuesto a los contaminantes que cualquier otro pasajero. Y cuando el tráfico se vuelve denso, su exposición aumenta de manera significativa (el nivel medio de dióxido de nitrógeno es de 150 µg/m3 si el tráfico es fluido. Si el tráfico es 3 veces más lento, este nivel sube a 300 µg/m3).

El autobus es el segundo modo de trasporte más contaminado. El nivel medio de dióxido de nitrógeno alcanza los 62 µg/m3. Los itinerarios de autobus limitan los atascos: por lo tanto, los pasajeros son menos expuestos.

El metro expone a sus usuarios a una concentración media de partículas finas extrema — 292 µg/m3 — 10 veces más que el umbral diario definido por la OMS.

La contaminación a las partículas es 5 veces más fuerte en el metro que en el coche. Pero el nivel medio de dióxido de carbono es relativamente bajo, idéntico al nivel de exposición de una bici en exterior (22 µg/m3).

Es en bicicleta donde respiramos mejor. En espacios abiertos, los contaminantes son evacuados fácilmente. La concentración media de contaminantes puede ser puntualmente alta, pero disminuye en seguida si nos alejamos del flujo de circulación. Es recomendable pedalear tranquilamente para evitar la hiperventilación y la inhalación excesiva de contaminantes.

 

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